Fotografía: Israel Antiquities Authority

Los arqueólogos indican que este anillo se usaba para “combatir la resaca”

Ya desde la época bizantina se atribuyen multitud de propiedades a las piedras semipreciosas, o al menos esto ha quedado demostrado tras el hallazgo de un anillo con una piedra de este tipo de color lila; la amatista. Se trata de una joya de entre los siglos III y VII.

Este tipo de piedras están actualmente muy de moda por sus beneficios y cualidades, e incluso en lo que a la estética respecta, muchas personas también hacen uso de ellas, y tampoco es raro que la gente lleve siempre una encima.

 

El anillo que llevaba una de estos materiales encontrado por los arqueólogos israelíes en una antigua bodega de Yavne, Israel, no solo era un complemento estético o de belleza, si no que, según explican los arqueólogos, el anillo serviría para combatir la resaca. La amatista es una piedra conocida por tener entre sus beneficios el poder curativo ante el dolor de cabeza o la capacidad de relajación y calma que proporciona para la meditación. Entre estas cualidades se encuentra también la capacidad de combatir la resaca, ya que los bizantinos creían que los poderes curativos de esta piedra podían lidiar con las consecuencias de esta.

El lugar donde se encontró la joya ayudó a los investigadores a dar con esta hipótesis

Se cree que el anillo pretendía acabar con esta consecuencia del alcohol al haber sido encontrado en la bodega bizantina más grande de Yavne, lo que da más fuerza a la relación que los arqueólogos han creado entre el anillo y la resaca. Probablemente, pertenecía a alguna persona de las clases más altas de la ciudad.

 

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